No se puede negar la relación entre Street art y la ciudad. Las veredas y paredes de las ciudades del mundo han sido transformadas en grandes lienzos listos para ser pintados, dibujados. Ese gran espacio público- que vió nacer al graffiti, al stencil y a otras intervenciones urbanas - dejó de ser un lugar exclusivo para el street art. En los últimos años, la estética del graffiti y stencil ha comenzado a invadir un territorio distinto: hoy todos podemos llevar un pedacito de arte urbano con nosotros.
La popularidad que ha cobrado el street art en los últimos años es innegable. Una consecuencia directa fue el arribo de artistas urbanos a galerías de arte o museos alrededor del globo terráqueo.
No obstante, el boom de este novedoso y joven arte no se ha quedado ahí. De a poco, fue penetrando en el ámbito de la moda. Muchas marcas – mundialmente conocidas- han visto en esta estética un gran negocio rentable. Así, comenzaron las colaboraciones entre artistas y los diseñadores de las marcas para co – crear modelos con la impronta y el estilo del arte urbano.
Tal es el caso de Reebok, que experimentó con diseños del graffiti. Fue así como, en 2008, lanzó al mercado las Freestyle HI Womens Hip Hop. Inspiradas en aquellos graffitis hip hop pioneros. Tampoco Nike se quiso perder la oportunidad y junto con la conocida graffitera norteamericana, Claw Money, unieron fuerzas y lanzaron las Nike Vandal HI por Claw Money.
Además, Nike fue un paso más allá y llamó a distintos artistas para participar en el Concurso de Lanzamiento de las Dunk. Allí, Acampante – A.K.A Sebastián Valdivia -, músico y co fundador de TMDG (Trimarchi, el encuentro de diseño con mayor convocatoria en Latinoamérica), decoró un par de Dunks y las rebautizó “Niguel mira al espacio”. Un juego de palabras con los nombres: Mike, Miguel y Nike.
“Por siempre, mi inspiración será la naturaleza y su delicada e ignorada belleza. Por ende, cuando hablamos de algo tan mundano como zapatillas, mi idea fue reflejar las deformidades humanas mediante mensajes encriptados en sus pies”, describe Acampante, quien ya había colaborado con Nike en dos ocasiones anteriores. La primera fue en el BAF Week (Buenos Aires Fashion Week), donde presentó un modelo inspirado en Zombies. “Me parecía adecuado para un desfile de moda”, agrega. La segunda colaboración tuvo como contexto a las Olimpíadas en China y sus diseños llevaron el nombre de: “Destruir 2000 años de cultura”.
Hasta líneas de maquillaje vieron la creciente popularidad del street art. En 2008, M.A.C, la marca de Make Up norteamericano, colaboró con la artista del graffiti francés, Fafi, para crear una línea de cosméticos con los dibujos distintivos de la francesa.
También, muchos artistas han decido sacar sus líneas de indumentaria con sus propios diseños. Tal vez, fueron ellos los que comenzaron llevando prendas con sus graffitis o stencils. Tal es el caso de la marca Kweenz Destroy, cuya diseñadora y dueña es la grafffitera Indie 184 de Estados Unidos. Asimismo, Montana Cans, la empresa dedicada a aerosoles -sprays-, ha decido comercializar prendas bajo el nombre de Montanapparel, en la que intervinieron varios graffiteros.
Sin embargo, algunos artistas se oponen ante esta masificación del arte urbano. “La verdad, no me gusta mucho. Creo que se saturó el mercado. Ahora todos hacen remeras ‘copadas’. Me parece que la moda se apropia de las cosas que pasan en la calle. Lo mismo pasó con el street art. Prefiero que los propios artistas hagan sus remeras para juntar unas monedas y poder seguir pintando”, advierte Federico, del grupo de stencileros de Run Don’t Walk de Buenos Aires. Este grupo, además de dejar sus stencils en las paredes, venden remeras hechas por ellos mismos. “Hazlo tu mismo o no hagas nada”, aclara.
A pesar de cierto resquemor por parte de algunos artistas, otros se muestran expectantes. “Nosotros no lo vemos ni mal ni bien. Es un momento y siempre las grandes marcas aprovechan el momento. Creemos que tiene más popularidad que antes. Es algo divertido y por eso, crece día a día”, explica Javier de Suba, un local – en Buenos Aires, Capital Federal- dedicado a ropa skater y que, entre sus colecciones, cuenta con la línea “Signature Series”, en la que participaron varios artistas urbanos amigos.
A pesar de diversas opiniones sobre ésta moda en ascenso y las discusiones sobre si existe un genuino interés o si es una simple estrategia de marketing de las compañías. Hay algo que no se puede negar: el street art llegó para quedarse. Y, ahora, si algún desprevenido transeúnte no se daba cuenta de los dibujos en las paredes y las calles, ya no va a poder esquivar la vista, ya que todos vamos a llevar con nosotros un pedacito de street art.

