Con su stenciles de cierres gigantes en el medio de las calles, otros simbolizando enchufes o enormes pisadas, Roadsworth generó bastante controversia en torno a su autoproclamado "Ataque en las calles". Su trabajo propone mirar al espacio público de otra manera. Este artista busca romper con la fisonomÃa tradicional del asfalto y llamar la atención de las personas que transitan por la ciudad.
Proveniente de una tÃpica familia de clase media, Roadsworth – cuyo verdadero nombre es Peter Gibson- nació y fue criado en Toronto (Canadá). Quizá su talento para el arte provino de su madre artista y su padre músico. Gibson – antes de convertirse en Roadsworth- estudió Jazz en la Universidad de Montreal, ya que querÃa ser músico. AllÃ, en Montreal, es donde decidió instalarse hace 14 años, en los cuales no se dedicó, únicamente, a pintar en las calles sino también, se unió a distintas bandas de música.
Roadsworth comenzó a pintar en las calles Montreal durante el 2001. Esos primeros trabajos consistieron en sÃmbolos de bicicletas en las calles, emulando aquellos que son utilizados para marcar las sendas para bicicletas. Para él, fue una forma de cuestionar la "cultura automovilÃstica". "siendo un ciclista y por haber pasado una vida compartiendo la calle con personas que por virtud de su caparazón de acero, vidrio y goma tenÃan el poder de lastimarme seriamente – y lo hicieron en varias ocasiones -, yo sentÃa que era tiempo para darle a los ciclistas su justa porción del espacio público", explica Roadsworth en su "Manifiesto" publicado en www.roadsworth.com
Sin embargo, Roadsworth pretende dejar en claro que su lucha (y en este caso arte) no es en contra de los autos, sino, más bien, contra lo que representan. Es decir, para este artista, son el claro ejemplo del consumismo que azota a las personas y también, lo que la sociedad actual les exige. "Es una metáfora para una cultura basada en la velocidad, en la conveniencia, el consumo y el hiper individualismo. Cuando tener un trabajo y ser propietario de un auto son las caracterÃsticas determinantes de una sociedad productiva, cuya economÃa está basada en la habilidad de sus ciudadanos de consumir", expone, claramente, en su Manifiesto.
Armado con planchas de stenciles, Roadsworth expresa sus frustraciones y percepciones en su afamado "Ataque a las calles". Sus inspiraciones oscilan entre la ciudad, la naturaleza, la música, la hipocresÃa, la polÃtica, el absurdo, el amor, la vida y el ego.
Para él, las calles y el asfalto son un irresistible medio para su llamada "subversión", que hacen que los automovilistas salgan de su pasividad de contemplar una calle lisa y homogénea y también, sirve para aquellos transeúntes se sobresalten y reflexionen sobre lo que está sucediendo. Roadsworth deja plasmado su arte en superficies en el exterior, en interiores, sobre pisos y paredes. Sin embargo, él confiesa que se siente más atraÃdo hacia la elaboración de instalaciones exteriores.
Roadsworth no es ajeno al escándalo que rodea al street art y a los que se dedican a intervenir las calles. Un dÃa de otoño de 2004, más precisamente el 29 de noviembre a las cuatro de la mañana, fue arrestado con 53 cargos. A pesar de esto, tuvo una sentencia bastante liviana. Se vió obligado a pagar una multa de 250 dólares y realizar 40 horas de trabajo comunitario. Este arresto provocó que el público apoyara tanto a él como a su arte. Durante ese tiempo varios medios realizaron campañas a favor de él. "Save Roadsworth" ("salven a Roadworth") organizada por una galerÃa de arte fue, quizá, la más significativa. Tampoco, el arresto pudo desmotivarlo ni asustarlo, ya que siguió pintando las calles de Montreal.
Muchos han encontrado un cierto parecido entre su trabajo y la obra del británico Banksy. Ambos comparten un punto en común en utilizar, generalmente, el espacio público como medio para mostrar su arte. A su vez, los dos artistas fueron, duramente, cuestionados por sus metodologÃas de intervenir las ciudades, provocando que algunas personas se refieran a ellos como vándalos. No obstante, Roadsworth encuentra ciertas diferencias: "Banksy es más explÃcito con su polÃtica y yo soy más sugestivo. Banksy es un poco más sarcástico y mucho más famoso. Además, ha logrado, más o menos, mantener su anonimato".
El arte de Roadsworth invita a las personas que transitan por la ciudad a una nueva conexión con el ambiente, a prestar atención a lo que hay alrededor y también, a reflexionar sobre la vida en sociedad. Sus grandes stenciles no pasan desapercibidos y busca, intencionalmente, la mirada de todos aquellos que transitan por las calles y veredas todos los dÃas. Sus obras marcan la diferencia entre "ver" y "mirar".
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