En el graffiti, los artistas (writers) buscan perdurar y sobresalir dejando su marca en lugares visibles. Compiten con los otros artistas del aerosol por lograr las piezas más expuestas, en lugares más peligrosos. Pero también compiten por lograr el mejor estilo, que es siempre el más personal y reconocible; y compiten por abarcar la mayor porción posible de la ciudad. Esos son los tres factores que hacen de un writer un artista respetado en su ámbito: exposición, estilo y superficie abarcada (conquistada). La firma en el graffiti es esencial. Si el arte convencional de caballete, resignaba la firma al rincón inferior izquierdo de la obra, el graffiti deja en claro antes qué nada quién es el artista exponiendo su nombre en letras grandes, coloridas y llamativas. La firma entonces pasa a ser la pieza, y los dibujos son simplemente decorados aleatorios. El graffiti no conlleva un mensaje para el resto de la sociedad. El encriptamiento de su caligrafÃa hace que sólo sea descifrable por otros graffiteros. A la sociedad sólo le demuestra que no hay seguridad infalible. Que por más cámaras, luces, alambrados o guardias que pongan, los artistas del spraycan siempre se las ingenian para dejar su marca y que esos obstáculos no hacen más que darle mayor valor a sus piezas.

