El Dub hacía su primera aparición como un sub género dentro de la música reggae en Jamaica, a principios de la década de 1970. Popular y vanguardista a la vez, su principal característica consistía en ser una “versión” de un tema previamente existente. Al principio se trataba exclusivamente de los “lados b” de los hit singles del momento...
Desde la raíz: roots, dub, reggae!
El Dub hacía su primera aparición como un sub género dentro de la música reggae en Jamaica, a principios de la década de 1970. Popular y vanguardista a la vez, su principal característica consistía en ser una “versión” de un tema previamente existente. Al principio se trataba exclusivamente de los “lados b” de los hit singles del momento. Versiones instrumentales que enfatizaban los elementos percusivos del tema, poniendo el bajo en un omnipresente primer plano. Luego se le agregaban efectos de sonido tales como ecos, delays y reverberaciones. Se trataba, en primer termino, de una música creada y desarrollada por productores, ingenieros de sonido y DJs, antes que por instrumentistas virtuosos. Muchas veces estos temas eran utilizados por los “toasters” (antecesores directos de los raperos) para improvisar sus líricas en los sound systems.
Hay quienes afirman que una de las principales motivaciones para la gran proliferación de diferentes versiones de un mismo tema que puede apreciarse en este período era principalmente económica. Los productores jamaiquinos se aseguraban, mediante las diferentes ediciones de una misma sesión instrumental, la posibilidad de lanzar al mercado a diferentes cantantes. Sin el gasto extra de volver a contratar músicos. Y esto sin contar con las posibilidades para la experimentación en el estudio de grabación, piedra angular de todo el edificio musical del dub.
“No hay otra música en el mundo que tenga la versatilidad del dub. El dub es una obra maestra de la ingeniería, con los ingenieros (de sonido) usando el equipo de grabación para aportar cambios musicales…esta música dio nacimiento a la idea del remix”. Palabras de Hopeton Brown, más conocido como Scientist, uno de los referentes ineludibles del género.
Fue Lee Perry quien, al editar en 1973 Blackboard Jungle Dub —el primer disco ciento por ciento dub— sentó las bases de lo que hoy se consideran los cánones del reggae dub. También se destaca en esta etapa el aporte de otro productor de peso: Errol Thompson.
En 1975 King Tubby edita su debut discográfico King Tubby Meets The Upsetter At The Grass Roots Of Dub.
De 1980 en adelante, el epicentro de las innovaciones cambia su geografía gracias al aporte de la segunda generación de jamaiquinos residentes en Gran Bretaña. Londres se convierte así en la nueva capital del dub.
Nacido en Georgetown, Guyana, y radicado en la capital inglesa desde los trece años, Mad Professor continuará durante toda la década de los 80, profundizando el camino iniciado por sus maestros caribeños. En su trabajo va incorporando los elementos propios de la era digital, tales como el sampler y los nuevos sintetizadores, que abrirán el juego a toda una nueva etapa de experimentación en el estudio de grabación.
También a inicios de los años ochentas va a tener lugar un fenómeno que será crucial para la posterior masificación de este sonido. Durante la era post-punk, la influencia del dub va a ser significativa en muchas bandas de rock. The Clash, The Slits y Public Image Ltd son seguramente los ejemplos más notorios.
Los años noventas y más acá: del electro dub al dubstep
En los años noventas, su influencia se extiende a prácticamente toda la escena de música electrónica. Géneros como el trip-hop, ambient, jungle y drum & bass serían impensables sin el antecedente de este hipnótico ritmo jamaiquino; siempre recargado de humo dulce y sonidos de ciencia ficción. Colectivos como Massive Attack, Asian Dub Foundation y Thievery Corporation, que asimilaron el dub no solo como un estilo más de su repertorio, sino como toda una forma de entender el trabajo de producción en el estudio, ganan gran popularidad.
Paralelamente se desarrolla una amplia escena underground de digital, techno ó electronic dub; a la que pertenecen, entre tantos otros exponentes, artistas como Zion Train. Cabe mencionar también la relevancia que ha adquirido en los últimos años Francia en materia de nuevos talentos del dub. Una escena de la que destacan nombres como High Tone, Dub Incorporation ó los más recientes Yosh.
Una vez iniciado el siglo XXI, un nuevo sonido comienza a gestarse desde las entrañas de la escena drum & bass londinense. Se lo ha bautizado como Dubstep y es, hasta el día de hoy, el último eslabón de esta evolución musical que comenzó hace más de treinta años en los estudios de grabación de Kingston, Jamaica.
El dubstep es un ritmo sincopado, que no suele adaptarse a las formulas del 4x4 características de prácticamente todos los géneros de dance music. Híbrido a mitad de camino entre el dub y el 2 step (sub género dentro de la escena Garage del Reino Unido) comenzó a escucharse en las pistas secundarias de los clubes de drum&bass; ofreciendo una alternativa para quienes buscaban algo mas relajado a los 170 bpm (beats por minuto).
Se trata de un sonido nuevo – que dio sus primeros discos y pasos en la pista de baile en el año 2003 aproximadamente - y que se mantiene en constante evolución. Y todo parecería indicar que tendremos dubstep para rato.
Algunos lo han definido como un ritmo producto del “cruce generacional”. La síntesis, entre la “vieja” escena dub de los primeros años 80 - que finalmente ha decidido abrasarse con los jóvenes ravers del nuevo milenio – y la, ya no tan nueva, escena drum & bass que irrumpió, para quedarse, una década atrás.
Tempa es el nombre del sello discográfico fundacional del dubstep. Entre sus artistas en catálogo figuran Horsepower Productions, Skream y Kode 9. Además han editado los recopilatorios Dubstep Allstars (ya van por el volumen 5) donde se pueden encontrar temas de, por ejemplo, Digital Mystikz, colectivo de dj’s del sur de Londres, a los que se considera pioneros y hasta iniciadores de este género.
La Conexión Argentina.
Lejos quedaron en Argentina aquellos días en que el dub era poco menos que un sonido secreto. Una palabra clave que daba a quien la pronunciara la seguridad de penetrar a un mundo al que solo unos pocos iniciados podían acceder. Mas allá de las exploraciones de algunos adelantados (Fabulosos Cadillacs, Todos Tus Muertos y Sumo), el primer disco integramente dub que se edito en este país fue Instinto Dub, versión dubeada del segundo albun de estudio de Los Cafres. Era el año 1996. A partir de ese momento, y acompañando el arrollador crecimiento que experimento la escena reggae durante los últimos 12 años, las semillas del dub se fueron diseminando por todo el territorio del país.
Desde hace tres años se viene desarrollando en la ciudad de Buenos Aires el ciclo 50*07 Dub! La responsabilidad de mantener este espacio semanal dedicado íntegramente al dub, en todas sus variantes y estilos, corre por cuenta del Army of Dub. Crew de dj´s y productores fundada por Lucas Luisao y Sebastián Paradisi en 2004. Actualmente la armada también esta integrada por los dj´s Cuchodubsystem, Loder y Daleduro, y en sus sets proponen un viaje musical que puede ir desde el early dub setentoso al dubspet más futurista, pasando por el drum&bass con sabor jamaiquino.
¿Pero como responde el público a una propuesta de estás características? Vale la pena preguntárselo teniendo en cuenta que estamos hablando de un género que hasta no hace mucho tiempo era prácticamente desconocido incluso para un público bien predispuesto a bailar reggae. Luisao no duda en asegurar que “la respuesta del publico fue siempre muy favorable, inclusive cuando no sabían de que genero se trataba siempre el publico respondio con sana curiosidad, siempre moviendo la cabeza”.
También entrevistado para esta nota, Gaspar OM, voz cantante de Los Umbanda, reconoce que la cantidad de personas que pueden llegar a estar interesadas en escuchar este tipo de propuestas… “Crece muchísimo. Como el público de reggae, hip-hop y esos géneros que antes eran "raros" y que ahora tienen una movida re fuerte. En realidad se lo debemos básicamente al poder de la música reggae”. Al preguntarle en que medida creía él que el dub hubiera influido en su manera de componer, esto fue lo que dijo: “Creo que en los relacionados con la experimentación y juego de los deelays y momentos climáticos. En Los Umbanda, el dub es unos de los géneros que componen la paleta en la que nos movemos”. Curiosamente, ó no, Lucas y Gaspar coinciden en que la primera vez que escucharon dub, fue en un disco de un grupo inglés al que se considera uno de los íconos más importantes del punk. La banda no era otra que The Clash, y el disco, Sandinista!
Hasta acá llegamos. Hemos realizado un viaje en el tiempo y en el espacio. Desde el temprano reggae dub de los años 70 al contemporáneo y muy actual dubstep. De Kingston a Buenos Aires, con parada obligada en Londres. Es muy difícil condensar más de treinta años de prolífica producción musical en el necesariamente acotado espacio de un artículo. Son tantos los artistas que han adoptado esta expresión musical para decir lo suyo…¡ la mayoría de las veces sin usar siquiera palabras! ¡Y cuantos discos! Mad Professor editó, solo durante la década de 1980 ¡Veinte discos solistas! Por no hablar de las innumerables colaboraciones. A esta altura, podemos estar seguros al menos de una cosa: desde la llegada del Dub al Planeta Tierra – porque, digámoslo de una vez por otras, esta música también es un barrilete cósmico, y nos pasaremos todavía años preguntándonos de que planeta vino – la música pop no volvió a ser la misma. Es el instigador directo de las revoluciones musicales que le sucedieron: el hip-hop y la electrónica de masas. ¿Qué nos deparará en el futuro? Lucas Luisao dice… “al futuro del dub lo veo por el lado del dubstep, en especial por el dread bass, su rama mas rasta y reggaera” Mientras que Gaspar OM afirma… “¿El futuro? El futuro ya llego…hace rato. Me imagino todos los estilos dubeados, creo que ya esta pasando. Hay que dubear más nuestra vida, nuestra conciencia, reciclar nuestros mejores sentimientos, procesarlos y devolverlos mas fuertes y lindos flotando en la música de nuestras mentes enfermas... Marilina Ross diría: "Dubear la vida".
Que así sea entonces.

