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La cumbia ya no es lo que era. La frase bien podría ser enunciada por algún nostálgico de cierta ortodoxia tropical que pareciera perdida para siempre. Lo cierto es que una vez superado el auge de la llamada Cumbia Villera de principios de este siglo, principalmente en la ciudad de Buenos Aires y sus alrederores, una nueva versión de cumbia bastarda parece haberse apoderado de las pistas de baile más innovadoras. Llamémosla Cumbia Electrónica ó Cumbia Digital, esta avanzada de tropicalismo lisérgico viene ganando cada día mas adeptos. Y todo parece indicarnos que, lejos de tratarse de un fenómeno pasajero, estamos ante una auténtica escena –con sus propios códigos y referentes– en pleno proceso de consolidación. Para entender como es que fue posible este grado de hibridación – en donde un género más o menos tradicional del folclore colombiano encontró compañeros de baile en el hip hop, el dub ó el dancehall – es necesario que primero intentemos realizar un breve ejercicio de historia musical.
EN EL PRINCIPIO FUE LA CUMBIA Existe sin lugar a dudas un acontecimiento fundacional para lo que sería el surgimiento de la cumbia en la Argentina. En el año 1964 se instala en Buenos Aires, proveniente de Colombia, el grupo El Cuarteto Imperial. Poco tiempo después lo siguen los uruguayos de Los Wawancó. Estos grupos causan furor y rapidamente logran conquistar las preferencias de los jóvenes de sectores populares. Es importante mencionar también que estos sectores populares que poblaban (y que todavía siguen poblando) los barrios periféricos de la capital, habían llegado a Buenos Aires migrando desde sus respectivas provincias en el interior del país. Con ellos trajeron ritmos como el cuarteto en el caso de la provincia de Córdoba, ó el chamamé oriundo de la zona del Litoral. Y es precisamente del mestizaje de estos sonidos con la cumbia proveniente de Colombia que surge lo que se podría llamar Cumbia Argentina o Bailanta. El término Bailanta viene del nombre con el que se comienza de denominar, durante la década del 70, a los rústicos galpones, usalmente adornados con luces y guirnaldas de colores, donde comienzan a bailarse estos ritmos tropicales. Paralelamante, en Argentina estaban surgiendo los primeros artistas que tocaban rock cantado en castellano. Nacía en ese momento también el denominado “Rock Nacional”. Pero no había ninguna relación entre estos mundos. Los rockeros demostraban, casi en su totalidad, un profundo desprecio por esta forma de cultura popular, de la que vivían separados –y por lo tanto, alienados– por barreras tanto de clase como mentales – y por lo tanto, ideológicas. Tendrían que pasar casi 20 años para que las cosas comenzaran a cambiar.
LLEGANDO LOS MONOS Si pretendemos embarcarnos en una suerte de genealogía de la Cumbia Argentina, un lugar destacado –por el aporte que hicieron a la reivindicación de esta forma musical– merece el combo Los Auténticos Decadentes. Formados a mediados de los años ochentas y en sintonía con sus contemporáneos Los Fabulosos Cadillacs, este grupo supo introducir en el circuito de rock una estética propiamente bailantera.
A principios de la década de los 90; luego de algunas experiencias bizarras como los Cumbiatronix, grupo que se presentó varias veces en el show televisivo de Mario Pergollini, La TV Ataca, y que por esos años compartía escenacios del under porteño con Daniel Melero y unos jovencísimos Babasónicos; surge la agrupación de combat rock Las Manos de Filippi . "Las Manos" desconcierta al público rockero al presentar en sus shows del período 1992-93 el tema Himno al Cucumelo una poderosísima cumbia que le rinde homenaje a las cualidades psicodélicas del hongo Psilocybe cubensis. Quién no recuerda su estribillo: "Ojalá que llueva, que crezca el Cucumelo"... Años mas tarde, este tema sería versionado por un popular cantante cuartetero, el cordobés Rodrigo, convirtiendose así en un hit de todas las radios de música tropical. Entusiasmados con su veta cumbianchera, Las Manos de Filippi deciden crear su propia orquesta tropical, dándole vida a su banda paralela Agrupación Mamanis. Con esta formación editan en el año 1996 el que hasta el momento es su único disco, Reir por no llorar. Primer disco de cumbia interpretado por músicos de rock, significó un quiebre importante en la ralación entre estos dos mundos musicales que parecían divorciados. Otro de los músicos alejados de la “movida tropical” -pero mas alejado aún de los prejuicios de la mayoría de los rockeros autóctonos– que supo valorizar la cumbia fue Manu Chao. Durante una visita que realizara a la ciudad de Buenos Aires, en 1994, para promocionar el disco de Mano Negra, Casa Babylon, declaró en una entrevista al diario Página 12 que “El futuro esta en las bailantas”. Visionario ó no, en todo caso fue él quien años mas tarde grabó una canción ni mas ni menos que con el James Brown cordobés, el rey del cuarteto Carlos "la Mona" Jiménez.

En los albores del nuevo milenio, y algunos meses antes de la explosión de la Cumbia Villera, se escribía uno de los capítulos más originalmente bizarros del rescate cumbianchero. Una banda compuesta por descendientes de japoneses que se hacían llamar Los Parraleños -conformada por integrantes de Los Tintoreros, Simbiosis, Rip entre otras agrupaciones- consiguió que sus temas sonaran en las principales radios del país y colocar sus videos en rotación televisiva gracias una combinación disparatada de elementos: estética heavy metal, parodias a canciones del repertorio pop más mainstream y un prolijo sonido bailantero. ¿El resultado? Ellos lo auto definieron como “kumbia zamurai”!
LOS DUEÑOS DEL PABELLÓN Transcurría el año 2000 y el inicio del nuevo milenio no encontró a los argentinos unidos sino dominados. El país atravesaba la peor de sus crisis económicas. El proceso de desmantelamiento del llamado “Estado de Bienestar”, que se había iniciado durante la última dictadura militar y que se profundizó monumentalmente durante los años 90, dejó a amplios sectores de la población en la miseria, y arrastró a la clase trabajadora en una pendiente de extrema pobreza y marginalidad. En este contexto, surgen los nuevos grupos de Cumbia Villera que no demoran en conseguir éxitos de convocatoria en los sectores populares y expresiones de repudio y pánico por parte de las clases medias y los medios de comunicación de masas. Sus principales exponentes son: la agrupación liderada por Pablo Lescano (auténtico padrino de la escena) Damas Gratis, Flor de Piedra y los Pibes Chorros. Para el ó la lector/a no familiarizado/a con este género, se podría decir que la cumbia villera fué (ó es) a la música tropical argentina lo que el gansta rap al hip hop norteamericano. Músicos del guetto cantádole a la vida en el guetto. Letras explícitas que hablan de robos a mano armada, de la vida dentro de la cárcel, de drogas y sexo. Puro estilo hardcore. En cuanto a lo musical, las bases de hacen más densas, a veces rozando cierto minimalismo que no casualmente las emparentan con sonidos provenientes del dub jamaiquino. Los teclados pasan a ocupar un lugar predominante en el nuevo “sonido villero” y se tiende hacia un tipo de composición cada vez mas orientado hacia la experimentación con herramientas digitales en el estudio de grabación.
Por eso no es de sorprender, aunque sí soprendió a muchos desprevenidos, la colaboración del ex Todos Tus Muertos Fidel Nadal en varios temas de Damas Gratis. Y la posterior presentación de Pablo Lescano - ¿el Lee Perry de la cumbia villera? - en varios escenarios acompañando al cantante rastafari. Luego del boom que experimento la movida durante los primeros años de esta década, muchas de las bandas, que en su mayoría no aportaron nada nuevo y se limitaron a copiar hasta el hartazgo a los tres referentes mas importantes mencionados mas arriba, se esfumaron tan súbitamente como habían surgido.
LA CUMBIA DEL GRINGO El holandés errante Dick el Demasiado desembarco en Buenos Aires durante el 2003 con una misión. Organizar el primer festival de cumbia experimental, al que bautizó como Festicumex. Fue el primer festival que realmente existió, luego de un Festicumex simulado en Honduras que le sirvió para justificar un subsidio y poder financiar un sitio web donde colgar el material en el que venía trabajando pero que nunca había presentado en vivo. Esos temas lunáticos como Uno llamado negrito ó Mickey Mouse se venga de su creador, incluidos en su disco debut “No nos dejamos afeitar”. Ahora afincado en la capital argentina, Dick el Demasiado se ha convertido en los ultimos años en un referente para la nueva generación de DJ, músicos y productores de la emergente movida de cumbia digital. Otro gringo apasionado de la cumbia es el alemán Uwe Schmidt, más conocido como Señor Coconut. El cambio de siglo lo encontró en Santiago de Chile, donde comenzó a familiarizarse con los ritmos bailables latinoamericanos. Autor del tema Electrolatino, hoy en día devenido en práctimamente un clásico del género, llegó a grabar una versión cumbianchera de Trans Europe Express, para el disco en el que rinde tributo en clave de música tropical, al grupo pionero de la electrónica Kraftwerk.
LA CUMBIA DIGITAL Y EL NUEVO SONIDO ARGENTINO
 Al parecer, el Festicumex sirvió como catalizador para una serie de músicos con ganas de investigar por lo senderos menos transitados de la cumbia. En los ultimos años han surgido en Buenos Aires y otras importantes ciudades de la Argentina cantidad de propuestas que intentan un acercamiento poco convencional a la música tropical. Cómo decíamos antes, llamémosla Cumbia Digital ó Cumbia Electrónica ó incluso cumbia dub, se trata la mayoría de los casos de una aproximación despojada de muchos de los prejucios de la, muchas veces, demasiado ortodoxa cultura rocker local. A excepción de las Kumbia Queers , ahora son los Djs, formados en su mayoría en la voraz y omnívora escuela del hip hop, los que se ubican a la vanguardia de este movimiento – da lo mismo si estamos frente una experiencia organizada y con su respectiva coherencia interna ó no. No es eso lo que nos ocupa, sino el el propio e innegable dinamismo de lo que se viene desarrollando. Sonido Martines, El Hijo de la Cumbia, El Trip Selector, Zurita, El Remolón y Bailanta Multitudo son algunos de los nombres a tener en cuenta. Varios de ellos han participado del compilado Cumbia Digital Vol. 1 editado por Zizek Records.
 Zizek es, además del apellido del filósofo de donde toma su nombre, un club de urban beats en Buenos Aires. Una cita semanal con uno de los laborarios de baile más interesantes de la ciudad. Sus mentores son el DJ y productor Villa Diamante , quien además se ha hecho de un nombre dentro de la escena local en base a su pasión por el mash-up y el pop bastardo, y el californiano Oro11. Actualmente se encuentran comandando el Zizek Summer Tour. Una gira por norteamérica que lo llevará, junto con artístas ya emblemáticos que han pasado por el ciclo como Chancha Vía Circuito, Fauna y G-Love, por varias ciudades de México, los Estados Unidos y Canadá.
Otros que también andan experimentando con la cumbia son los integrantes de la crew Army of Dub, Lucas Luisao y Daleduro. Este último incluso a decidido llevar las cosas aún mas allá y crear la cumbiastep, original híbrido a mitad de camino entre la cumbia litoraleña de un grupo como Los Palmeras y el sonido futurista del dubstep.
NO SOLO CUMBIA... TAMBIÉN ELECTRO FOLK
Comentario aparte merecen quienes durante los ultimos años se han dedicado a experimentar con sonidos autóctonos, tradicionalmente asociados al abarcativo y a veces ambiguo rótulo de folclore, haciendo uso de las herramientas digitales propias de la música electrónica contemporánea. Uno de los primeros en trasitar este camino fue Gaby Kerpel, responsable de la música del espectáculo De la Guarda , quien en el año 2003 edito su muy celebrado disco Carnabailito. Acualmente suele presentarse en su faceta DJ, bajo el seudónimo de King Koya, y muchas veces acompañado por Julián Gomez aka El Trip Selector, donde despliega también su faceta bailantera.
Un contemporáneo de Kerpel, y que ha seguido un camino similar, es el músico Axel Krygier, principalmente en su disco Zorzal de 2005. Es además, con su proyecto cumbianchero paralelo, el Axel K Soundsystem, uno de los invitados que más veces ha visitado las noches del Zizek Club. No podemos dejar de mencionar también a Tremor, quien logra construir una sólida plataforma musical, combinando elementos de una alectrónica minimal que nos recuerdan a Autechre con bombos legüeros y charangos. El resultado es simplemente exquisito. Ideal para un trip por el altiplano. Ni el sonido profundo del folclore digital de Manu Schaller. La lista podría completarse – aunque por cierto que no agotarse – con la agrupación de beat villa Imperio Diablo . Combo electro-andino formado por ocho músicos/as y un VJ, lo suyo son las canciones para bailar. Charango, bombos, y trombones ejecutados en directo sobre bases programadas.
REMIX POR NO LLORAR, HOMENAJE A AGRUPACIÓN MAMANIS
Actualmente se encuentra casi listo y próximo a editarse en Argentina y España, el disco tributo llamado Remix por no llorar, un recopilatorio de covers y remixes. Se trata de una iniciativa de Newton las Pelotas! y contará con la participación de El Chávez, Manusound (proyecto solista de uno de los miembros de la agrupación francesa de electro-dub Yosh ) Lucas Luisao junto con Princesa Vale -haciendo una versión dancehall del Himno al Cucumelo-, El Remolón, Iszen -cumbia IDM- Fauna, Imperio Diablo, DJ Cherman, el argelino DJ Karim, La Orquesta del Gato Cabezón, Planeta LEM (de Barcelona, ex Go Lem System) Mäuss y la sonora 8 bits y el Proyecto DAM (conformado por miembros de Las Manos de Filippi, de Los Umbanda y de Go Lem System).
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