Mirar. Todo
está para ver. Todo está para ser visto. Ventanas, mirillas, cerraduras,
balcones. Vidrieras, revistas, canales. Cine, teatro, danza. Carteles,
graffittis, stencils, chic@s, caras, cuerpos, peinados. Imágenes.
La vida es un zapping visual donde uno vive editando imágenes en tiempo real.
La vista es un
sentido privilegiado. Los ojos observan y captan el mundo, y el cerebro ávido
de información y conocimiento lo interpreta, lo decodifica y crea.
Ver es un placer (aunque no siempre sea
agradable lo que se ve)
El siglo XXI
es el imperio donde los ojos reinan; inquietos van posándose de una imagen a
otra. Y en este reino visual y veloz, hay un rincón donde se crean y conjugan
imágenes produciendo en quienes miran
sensaciones, emociones y hasta pensamientos. Es el planeta de los video jockeys, más
conocidos como vj’s, quienes improvisan un mundo visual interactuando con la
música y creando un espacio, una atmósfera que es virtual y concreta, efímera y
eterna.
Pero qué es un
vj. Por definición
es aquel que juega con imágenes en tiempo real. Alejándonos de las
ilustraciones literales consultamos con algunos vj’s locales, que son los que
mejor saben de qué se trata esto de “villear”.
La mayoría
acuerda que un vj’s es quien manipula imágenes en tiempo real creando sesiones
visuales a partir de la mezcla en vivo de videos, loops y efectos. Gastón
Encina de Picnic Visual expresa en su blog que un vj es “un artista, un narrador
documental, que usa nuevos medios para mostrar y expresar ideas.” Agregando
también que un vj “pretende ofrecer un ambiente a
través de los visuales...que además tenga cierto trasfondo conceptual”.
En relación con lo nuevo, Wili de Vj Lima nos aclara que lo que hace un vj “no
es algo nuevo y desconocido, existen antecedentes como las performances de Andy
Warhol...o las proyecciones de “luces lìquidas” de Pink Floyd, lo que es nuevo
es la posibilidad de manipular la mezcla en tiempo real gracias a la evolución
del software y hardware actual, lo que lo ha relacionado más estrechamente con
la pista y la música electrónica”. Según este integrante del proyecto Limantes
DJVJTJ, “en esta parte del mundo se
relaciona al vj como acompañante visual que sigue el ritmo de la música, pero
en otras escenas más desarrolladas, por historia y medios, existen grupos de
artistas que producen y ejecutan su propio material visual y sonoro, con más
énfasis en el primero”, y nombra como ejemplo a Coldcut, UVA, The Light Surgeons, D-Fuse. También nos comenta que algunos de los vj
locales “nos movemos en esta dirección experimentando y buceando en las nuevas
posibilidades del medio audiovisual.”
Claro que el
vj nada en la misma pecera que el dj, ambos pinchan en tiempo real y sus
producciones son fruto de la mezcla de producciones ya hechas, dando lugar a
algo nuevo... Pero debido al ambiente en donde ambos conviven expresando su
técnica, “la destreza del vj se marca en el sincro y clima que logre en
conjunto con la música, generando un show audiovisual único”, como lo
afirma Doma, un grupo de artistas que también hacen instalaciones y muñecos, entre otras cosas. Y en relación con el vínculo entre la imagen y
la música, Lucas DM, vj residente de
Zizek, apunta a la interacción con el contexto, “con el beat de la música...Más
allá de los estilos, no se trata de revolear imágenes sin sentido...sino de
ponerlas en función de lo que está pasando en el escenario, en la pista, en el
aire, y a partir de ello desarrollar algo propio”
Por último,
contamos con vj Pixie, una interesante ninfa, -además de fotógrafa y diseñadora
gráfica- que se fue sumergiendo en el ambiente desde el 2006 con sus
combinaciones a full color. Ella se define: “Desde mi posición de animadora
visual en clubs, me interesa transmitir sensaciones a través de imágenes
hipercoloridas. Amo el collage porque logro imágenes muy interesantes, algo que
para mí es como reciclar. Nunca tiro nada, siempre lo transformo.” Ella también hace alusión a la
actividad del vj y su relación con el audio: “Soy muy consciente de que en un
club lo principal es lo que se oye, la música, por lo tanto me esfuerzo mucho
para entretener a las personas que quizás levantan sus miradas para ver qué
pasa a su alrededor y captan las imágenes...estoy segura que les robo más de
una sonrisa.”. Ello confirma que aún es más preponderante la música que
los visuales en la escena local...

Mirar. Todo
está para ver. Todo está para ser visto. Ventanas, mirillas, cerraduras,
balcones. Vidrieras, revistas, canales. Cine, teatro, danza. Carteles,
graffittis, stencils, chic@s, caras, cuerpos, peinados.
