| Acrobacia y zen:APUNTES DE ACROZEN |
|
|
| Escrito por Iván Alonso | |||||
| 04.11.2002 | |||||
|
¿A
qué llamo Acrozen?
La simplicidad hecha imposible a través del movimiento, o viceversa.
Simplicidad porque la acrobacia, desde fuera, desde el punto de
vista de un observador de un cuerpo volando en un espacio, es
simple. Y cuanto más simple, más espectacular. Por ejemplo, un
salto acrobático realizado sin control por un practicante iniciado,
donde las piernas están, una doblada 30º y otra 45º, los hombros
adelantados, un brazo recto y otro doblado... es éste un salto
de suma dificultad, desde el punto de vista de que es muy difícil,
por no decir imposible, repetirlo exactamente igual. Y otro salto
en el que el acróbata va con todo recto, extendido y bloqueado.
Es éste un salto mucho más fácil que el otro, pues se puede llegar
a repetir una y otra vez casi igual. Es más simple, pero mucho
más espectacular. Y entonces... ¿Porque no nos sale, porque no conseguimos realizar un salto determinado? Todo se complica, desde el momento en que pensamos, nuestra propia mente quiere alcanzar un fin, quiere realizar un determinado salto, por ejemplo un mortal atrás, cuando en realidad un mortal atrás es la consecuencia de unos pasos anteriores, de gran sencillez por separado. Por lo tanto, si tan solo nos preocupásemos de realizar correctamente esos pasos, el salto mortal atrás saldría solo, con una asombrosa sencillez y fluidez. Lo que pasa es que nuestra mente quiere llegar al fin, sin disfrutar del camino. Queremos resultados prácticos y palpables. Algo que nos sirva desde ya mismo, pero así todo se complica y sale más difícil. Por eso llamo acrozen al arte de vivir, reflejado en la acrobacia, al arte de recorrer el camino disfrutándolo, sin pretender más fin que el mero hecho de recorrerlo.
Powered by !JoomlaComment 3.12 Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved. |
|||||
| < Anterior | Siguiente > |
|---|










