El arte del circo, y por consiguiente la mayorÃa de las técnicas circenses, las cuales prefiero llamar modalidades(1), se remontan a siglos de existencia. En su mayorÃa estas modalidades surgieron antes del siglo XIX, aunque algunas solamente ganaron protagonismo en "occidente" en las últimas décadas.
  Eso significa que las modalidades circenses poseen un desarrollo anterior a la ascensión de la ciencia moderna como fuente de conocimiento y también anterior a la revolución industrial como fuente de instrumentos y recursos materiales(2).
  Sin embargo, existe otro importante fenómeno socio-cultural que presenta estas mismas caracterÃsticas históricas, pero que a partir de los conocimientos de la ciencia moderna y de los avances logrados con la revolución industrial ha dado un inmenso salto cualitativo y cuantitativo, principalmente en el último siglo. Se trata del deporte moderno.
  De las numerosas diferencias que las modalidades deportivas y circenses mantienen actualmente vamos a intentar discutir en este texto, aunque de manera breve, una que entendemos es fundamental para el desarrollo de las personas que se dedican a las modalidades circenses: la planificación del proceso de aprendizaje y entrenamiento.
  Respecto al deporte moderno, desde la reanudación de los juegos olÃmpicos en 1896 las naciones han desarrollado una incesante carrera para el desarrollo del deporte competitivo, eso todo gracias al valor polÃtico del deporte, como una potente herramienta para la demostración de conocimiento, poder, desarrollo y quizás de "superioridad" de una nación.
  Pero lo importante aquà no es este aspecto polÃtico, sino que para lograr estos objetivos estas naciones han recorrido a los cientÃficos y técnicos para el desarrollo de teorÃas, métodos, técnicas y materiales que permitieron optimizar el proceso de aprendizaje y de entrenamiento de las distintas modalidades deportivas. Dichos avances logrados en el deporte pueden ser vistos con bastante facilidad simplemente comparando algunos resultados (marcas) del inicio del siglo con las actuales.
  Este conocimiento "técnico-cientÃfico" al principio tuvo como protagonistas algunos estudiosos del este europeo, particularmente los rusos (Matvéyev, Platonov, Verjoshanski, etc.), sin embargo, en la actualidad está diluÃdo y/o compartido en casi todos los paÃses y sigue evolucionando rápidamente en distintas direcciones (es decir: con distintos objetivos, y bajo diferentes perspectivas filosóficas, morales y éticas).
  Ahora bien, si el deporte de rendimiento (competitivo) viene utilizando de manera satisfactoria estos conocimientos oriundos de las teorÃas del entrenamiento deportivo, ¿por qué el circo de rendimiento no lo puede hacer? ¡Seguramente puede e incluso en algunos casos ya lo hace!(3)
  Pero, ¿en qué podrÃa ayudar la planificación del entrenamiento?
  Para empezar podrÃamos decir que planificar significa, entre otras cosas, elegir objetivos y trazar un plan de actuación de manera organizada y sistemática. Asà pues, antes de planificar es fundamental determinar los objetivos (a corto, medio y largo plazo), el método de entrenamiento que se pretende seguir (el plan), la carga y el volumen de entreno (cualidad y cantidad de ejercicios), etc. También es importante conocer las partes de una sección de entreno, o sea, el calentamiento, trabajo técnico, trabajo fÃsico (fuerza, resistencia, flexibilidad), etc.
  Además de todo eso, hay que estar seguro de que no faltará disciplina, voluntad, entrega, ganas; valores imprescindibles para el desarrollo y el logro de los objetivos en el alto rendimiento.
  Pasando a la perspectiva práctica, planificar significa escoger los objetivos, seleccionar el contenido y la forma de desarrollarlo (método), y sobre todo, organizar todo eso de manera secuencialmente lógica (de lo más fácil hacia lo más difÃcil) teniendo en cuenta un espacio temporal (perÃodo). (Verjoshanski, 1990)
  Respecto al tiempo de duración de un entrenamiento, la teorÃa del entrenamiento es bastante simple y clara. Cuando Matvéyev (1983, 1972) habla, por ejemplo, de que un proceso de entrenamiento organizado en perÃodos concretos (la conocida periodización), es decir, en micro, meso y macro ciclos de entrenamientos lo que hace es organizar el entrenamiento respecto a lo objetivos a corto, medio y largo plazo (semanas, meses y años). Aquà ya podemos extraer una gran contribución de este conocimiento para el mundo del circo. No hace falta tener demasiado conocimiento de estas teorÃas para poder aplicar o por lo menos utilizar este tipo de estructura.
Â
  Veamos un ejemplo simplificado y ficticio de la aplicación de la teorÃa del entrenamiento, en lo que se refiere a la planificación, al mundo del circo. Más precisamente veamos como quedarÃa la planificación de un microciclo de entreno, que normalmente tiene la duración de una semana, para un acróbata o un trapecista, que se está preparando un número de aproximadamente 5 minutos:
Lunes y Miércoles >> Entrenamiento de las capacidades fÃsicas (fuerza, velocidad, resistencia)
Martes y Jueves >> Entrenamiento de las técnicas de acciones especÃficas (saltos, acrobacias: un salto mortal por ejemplo). Se podrÃa aprovechar para trabajar la flexibilidad
Viernes >> Se podrÃa centrar la atención en el montaje (coreografÃa, aspectos estéticos, sincronismo entre las acciones motrices y la música, etc.)
Sábado >> Relajación, y se podrÃa analizar el trabajo realizado durante toda la semana y para practicar otras actividades de interés (incluso otras modalidades como el malabarismo por ejemplo)
Domingo >> Descanso sagrado o curro necesario
Evidentemente se trata de un ejemplo muy sencillo, que puede ser adaptado a cualquier objetivo, nivel o modalidad de interés. Además posee muchos aspectos que no fueron desarrollados aquà porque no era el objetivo que buscábamos atender. Con todo, este ejemplo se asemeja bastante a un modelo utilizado para el entrenamiento de la Gimnasia ArtÃstica, Atletismo, Natación, etc. Eso significa que las bases del entrenamiento fÃsico-técnico corporal son las mismas independientemente del contexto (Circo, Deporte, Danza, etc.), y por lo tanto se aplican de forma bastante similar.
  En otras palabras, parece que disponemos de un conocimiento que nos permite plantear metas claras y asequibles, organizarlas y planificar nuestra acción diaria de entrenamiento lo que facilitarÃa alcanzar los objetivos planteados además de impedir algunos desvÃos que suelen ocurrir exactamente por no tener una lÃnea de trabajo precisa y clara.
  Aquà reside nuestro problema central, es decir, ¿será que las escuelas, y consecuentemente los profesores de circo que venden un curso que supuestamente está enfocado al desarrollo del máximo rendimiento hacen uso de estos conocimientos o siguen utilizando la superada estrategia de la imitación del maestro (empÃrismo)?
  No queremos responder a esta pregunta, incluso porque serÃa imposible, sin embargo buscamos despertar la duda y hacer que escuelas, profesores, alumnos paren a pensar que desde hace muchos años existen conocimientos que nos permiten planificar y seguir de manera coherente y segura un desarrollo optimizado de las modalidades donde el cuerpo es el protagonista del rendimiento.
Desde nuestra humilde óptica, sólamente aplicando algunas de las aportaciones de la planificación del aprendizaje y del entrenamiento ya serÃa suficiente para que se aprovechara mejor el talento de los niños, de las jóvenes promesas, y de los artistas ya establecidos, que atienden a los cursos ofrecidos o que siguen entrenando de modo particular.
  Nos gustarÃa resaltar que en ningún momento planteamos que una carpa de circo deba convertirse en un gimnasio de entrenamiento deportivo, ni tampoco pensamos que el circo deba transformase en otra forma de deporte, porque serÃa demasiado aburrido y pobre (sin creatividad, originalidad, etc.). Sólamente esperamos que nuestros compañeros del mundo del circo sean conscientes de que muchos de los problemas que tenemos durante nuestros años de formación y entrenamiento podrÃan ser minimizados si utilizásemos el conocimiento ya comprobado, contrastado de la teorÃa del entrenamiento deportivo, el cual no está demasiado lejos de nuestro alcance.
Â
  Por otro lado jamás debemos olvidar la cultura y los valores sociales caracterÃsticos del circo, los cuales son bastante diferentes del deporte actual, y sobre todo hay que recordar que un proceso de entrenamiento lleva muchos años, se hace poco a poco, con mucha paciencia, disciplina y voluntad, y en muchos casos significa toda una vida de dedicación y sacrificio en beneficio de un objetivo, de una ilusión, y principalmente de un arte.  Por fin, parece ser que lo que acabamos de decir no es algo nuevo en el mundo del circo, puesto que mucha gente ya utiliza este tipo de conocimiento en su labor cotidiana. También es cierto que el circo actual sigue una tendencia del rendimiento, de realizar lo impensable de la forma más precisa y bella posible, y una muestra clara de esta tendencia son los "centros de entrenamiento"(4) existentes en varios paÃses (Rusia, China, Mongolia, etc.) que se dedican de manera bastante organizada y parecida a los centros deportivos al desarrollo de futuros artistas de "alto nivel".
  Esperamos con este breve texto haber despertado un poco la curiosidad y el interés por los conocimientos que circundan el mundo del circo.
Â
FUENTES DE CONSULTA:
MANNO, Renato (1991): Fundamentos del entrenamiento deportivo. Editorial Paidotribo, Barcelona.
MATVEYEV, L. P. (1983): Fundamentos del entrenamiento deportivo. Editorial Ráduca, Moscú.
MATVEYEV, L. P. (1972): Periodización del entrenamiento deportivo. Editorial INEF Madrid.
PLATONOV, Vladimir N. (s/f): El entrenamiento deportivo: teorÃa y metodologÃa. 2º Edición, Editorial Paidotribo, Barcelona.
VERJOSHANSKI, Iurig V. (1990): Entrenamiento deportivo: planificación y programación. Editorial MartÃnez Roca, Barcelona.
WEINECK, Jürgen (1988): Entrenamiento óptimo: cómo lograr él máximo rendimiento. Editorial Hispano Europea, Barcelona.
Â
NOTAS COMPLEMENTARIAS:
(1) Creo que el empleo de la terminologÃa "técnica" para referirse a las distintas prácticas circenses no es la más correcta, aunque sea la más utilizada en muchos sitios, puesto que el concepto de técnica significa la manera más correcta o adecuada de realizar una tarea teniendo en cuenta un determinado objetivo (la precisión por ejemplo). En mi humilde opinión me parece más adecuado utilizar el término "modalidad", puesto que se tratan de prácticas (aunque relacionadas en un mismo contexto) que se distinguen de forma substancial (tipos de acciones motrices, material, espacio, tiempo, cantidad y calidad de practicantes, etc.). Además en cada una de ellas pueden existir distintos modelos técnicos que permitan alcanzar el rendimiento (resultado) deseado.
(2) Antes de seguir debo pedir disculpas a los amigos historiadores y/o entendedores de la cuestión histórica del circo, que ciertamente podrÃan precisar mejor esta introducción tan superficial, pero he utilizado de esta estrategia por motivos que serán justificados a lo largo de este texto.
(3) En este texto en concreto centro la atención solamente en el deporte y el circo de alto rendimiento, es decir, que visan el mejor resultado y, el más alto nivel técnico y de rendimiento. Prefiero no mezclar este ámbito con las otras posibilidades de prácticas del deporte y del circo, como pueden ser las prácticas lúdicas de ocio, recreación y/o con fines de mantenimiento de la salud, porque creo que persiguen objetivos distintos y por lo tanto no deben confundirse con las prácticas de rendimiento.
(4) Estos "Centros de Entrenamiento", que incluso podrÃan llamar de "Centros de Alto Rendimiento", haciendo alusión a los centros deportivos de entrenamiento existentes en España (CAR), ya forman parte de la estructura de algunas de las grandes compañÃas, como es el caso del Cirque du Soleil en Canadá, o de algunas escuelas internacionales de circo en Francia, Bélgica, Mongolia, Rusia, China, USA. Dichos centros de formación circense mantienen una increÃble semejanza con los centros de entrenamiento deportivos si consideramos el proceso de selectividad, la competencia interna, el volumen y carga de entrenamiento, y además el tipo de las actividades desarrolladas. Ambos pueden ser considerados centros de tendencia elitista, pues presentan como caracterÃstica principal el desarrollo de las actividades que visan el máximo rendimiento, o sea, un resultado competitivo (deporte) o un espectáculo (circo).

