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-¿Cuándo llegaste a España?
-Pues, hace veintitantos años… a finales de 1981
-¿Y llegando aquà con quién te has conectado?-Lo primero que hice fue ir a una oficina de turismo y pregunté: ¿Por aquà dónde se puede ver artistas de calle? Me mandaron al Retiro y ahà me encontré con un flautista que me dijo que probase en la plaza 2 de mayo, en esa época tenÃa una ladera natural que hacÃa de anfiteatro, podÃas sentar ahà a 400 personas cómodamente… tenÃa dos farolas, era todo una aventura trabajar allà porque pasaba cualquier elemento…
-¿Y en esa época no habÃa malabares?-Nada de circo. HabÃa dos o tres que tiraban pelotas... Aquà el público era muy abierto y nos pusimos a trabajar en el Retiro y acabamos por crear un oficio. Cuando ya éramos un grupo, fuimos a un festival a Francia y allà se formalizó la Asociación Europea. Ese papeleo es fundamental para pedir pasta o un sitio para enseñar… La asociación te ayuda a abrir ciertas puertas. Todo esto fue a finales del ´87 y principios del ´88… Llegó un momento en que nos preguntábamos dónde tenÃamos que ir para aprender más cosas y pensamos en organizar un evento y tener asà la oportunidad de traer más artistas.
-¿Estabais en contacto con gente de otras partes de España?-SÃ, con gente de Barcelona y Granada... ahà estaba Lolo. Hicimos algunos encuentros, llegaban algunos del PaÃs Vasco, Zaragoza… encuentros muy buenos y atractivos. El segundo encuentro se hizo en Granada. El tercero fue en Barcelona. El cuarto, si mal no recuerdo, fue en Aranjuez y sólo nos dejaban una explanada. Asà que empezamos a buscar carpas e invertimos en comprar una.Â
-¿Esa carpa fue la misma que trajeron a Madrid?-SÃ, terminó el evento y la trajimos a Madrid. Pedimos permisos para montarla, empezamos a hacer algunas fiestas, organizamos nuestra agenda. Un dÃa de visitas de colegios, un dÃa de talleres, los cursos por la tarde y ahà vino nuestra sorpresa. Empezaron a aparecer profesores: acrobacia, zancos, gimnasia, etc. Asà aparecieron Vassily Protsenko, Roberto Gasca, etc.
-¿Cuándo tuvisteis todo el equipo formado?-Todos llevan aquà cinco o seis años. Aunque con el tiempo, han cambiado alguna gente en malabares y clowns. Con el tiempo fuimos creando una cultura de circo y formación. Finalmente encontramos un profesorado que convencÃa a la gente y la gente hacÃa aquellas actividades que querÃa.
-¿Qué ves cuando miras el pasado?-Que hemos conseguido crecer incluso con este gobierno que tenemos. Que empezamos con una pandilla de amigos y que ahora somos un mogollón de gente. Por otro lado, está aquel entusiasmo que ya desde el inicio se respiraba en la carpa.
-¿En Carampa estudia mucha gente de otros sitios?-SÃ, de Italia, Francia, Alemania, Bélgica, Argentina, Chile… supongo que eso también dice algo.
-¿Qué caracteriza a vuestra escuela?-Que la gente tiene una buena sensación. Que se trabaja con buena onda. Que la gente se siente parte del espacio, como en su casa.
-¿Qué te gustarÃa que ocurra en la carpa?-La situación es que el suelo no es nuestro. Con un segundo espacio, pues podrÃamos hacer más actividades. Para escuela, niños… ¡Vaya, que ideas y ganas sobran!
-¿Has visto algo curioso en los espectáculos de calle?- Hay pocos espectáculos con los que termino con una buena sensación. Hay espectáculos en la calle muy bonitos, buena energÃa, pero nada originales. Y me pregunto: si la calle es el sitio dónde sales para ver qué pasa, más allá de ser tú un profesional. La calle para mÃ, tiene que ser el sitio que rompe con algo: por agresivo, artÃstico, simpático, personal… y puedo decirte que he visto pocos espectáculos que me hayan sorprendido por alguno de estos aspectos.
-¿Y en lo personal que te queda por hacer?-Dejar esto y dedicarme a la magia. Volver a ella y tener bien creados los juegos. Es algo que realmente echo de menos.
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