Historias Makabras
Después de anécdotas de okupación, reokupación, desalojos y nuevas okupaciones, La Makabra vive, o sobrevive como puede. A pesar de existir diferentes opiniones y puntos de vista, tanto dentro como fuera de la casa, conviven allí hábitos, formas de vida y valores distintos. Sin embargo este espacio recuperado hace de techo para más de cincuenta personas provenientes de todas latitudes que además de convivir hacen funcionar un centro alternativo de creación enfocado hacia el circo, una sala donde se realizan conciertos y fiestas de los más diversos estilos, un teatro y otros proyectos paralelos. Entre acuerdos y desacuerdos se van formando grupos, tal vez a partir de compartir el mismo idioma o interés, o bien por provenir de países vecinos. Lo cierto es que La Makabra es como un barrio donde en cada esquina se reúnen estos pseudo-ghettos para compartir momentos de ocio y programar sus próximas andanzas.
Fiestas reggae, drum & bass, hardtek o mestizas, funciones de circo y espectáculos varios, conciertos punks, entrenamientos, travellers y curiosos de todo tipo, hacen que este polémico lugar congregue cada semana miles de personas. Más allá de quienes ocupan ese espacio, queda claro que por su historia, La Makabra es de Barcelona.
Fábrica de Circo
Dentro de la fábrica existen tres espacios abiertos gratuitos y a disposición de la gente: el Teatrito Bukox, que sabe albergar habitualmente galas, cabarets y combinados de circo; el espacio de entrenamiento, un gran gimnasio bien habitado; y la sala íntima de creación, abierta para cada compañía o persona que quiera utilizarla para hacer sus sueños realidad.
Se preguntaran ¿quienes hacen posible todo esto? Pues cada uno que entrena ayuda, limpia, ensucia y vuelve a limpiar, cada uno hace algo por la causa y la peña empuja cada día mas, dándole la espalda al fantasma del desalojo que quiere atemorizar.
Las diferentes construcciones que forman La Makabra se fueron desarrollando hacia una dinámica de espacio abierto y libre, con gran disposición al intercambio de información. Se ha transformado en un espacio de encuentro para los activos, los amigos, la gente de diferentes nacionalidades y familias del circo de hoy, un lugar para intercambiar, entrenar, reírse, mostrarse, aprender escuchar y compartir .. Para los que entrenan por placer o para profesionales, que se mixturan aprendiendo y enseñando
El proyecto ha tomado tanta fuerza que en estos momentos no se quieren llegar a ser comparados con otras escuelas de circo, no se trata de una escuela, solo quieren ser ese espacio que hace falta, que es creado para crear, por y para la gente que lo necesita. “Empezó por la necesidad de gente que vivía en la casa, para tener un espacio para entrenar, éramos pocos, recuperamos la nave y de a poco fue creciendo” comenta Manuela, mientras todos continúan doblándose o arrojando objetos al aire. “Ahora funciona solo, la gente lo hace, obviamente con el apoyo de los que estamos aquí desde el principio, no se le pide nada a nadie, el que quiere colaborar lo hace” continúa. “Casi no hay talleres porque no es el objetivo” sentencia, y continúa explicando que de tanto en tanto es Vicente el encargado de transmitir la información a quienes se atreven a desafiar sus propiedades gravitatorias. “Hay gente de muchos sitios, de Asia, de América, de Europa, aún no se si hay gente de África, intento conocer a todos pero es muy difícil, somos muchos” dice Manuela mientras se le escapa una sonrisa. “Quiero dejar claro que cualquier persona puede venir con una propuesta, estamos abiertos, es muy importante, estamos abiertos a todo menos a la explotación comercial del lugar. La gente que ha trabajado por el espacio siempre lo ha hecho por nada a cambio y lo ha dejado todo aquí” arroja para finalizar la conversación.
¿Futuro Makabro?
Nada se sabe acerca del futuro de La Makabra, lo importante es el mientras tanto. Sabemos que seguirá abriendo sus puertas para ofrecer espectáculos, fiestas, conciertos y que se está hablando de montar un skatepark. Están los que se quedan, los vienen y los que van, los que hacen y los que deshacen. Los que siempre vuelven a hacer. Los que siempre vuelven a deshacer. Y así siempre…
Opiniones diversas
“Es una locura, un lugar muy grande donde hay varios grupos dentro, para mi están pasando muchas cosas buena. Cada día que vengo estoy flipando más, por la energía que hay y para quienes hacemos circo y vivimos en Barcelona, es una pasada no?” (Karl, de la compañía “Lice de Luxe”, Dinamarca)
“La Makabra nos da mucha satisfacción y es lo que necesitamos, para nosotros y para mucha gente, que sigan existiendo lugares como este” (Niki Laucha, Argentina)
“Es un espacio de con todo tipo de alternativas, donde hay telas, trapecio, acrobacia y otras técnicas. Me encanta porque le da vida a una ocupación que tiene historia y esto le da un olor y un color nuevo a la casa” (Claudia, Chile)
“Me parece que es como un mini barrio, donde se intenta protestar, cosas que tal vez no se pueden protestar afuera. Sin embargo es casi imposible ponerse de acuerdo porque la gente tiene formas de pensar muy distintas, gente con la cual buscamos una misma meta, pero no las buscamos ni las vemos de la misma manera. Y quiera o no, eso trae divisiones. (Tatín, autodenominado currante de la calle, Argentina)

